Ollantaytambo

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Etimología:

Debemos mencionar que muchas de las palabras quechuas se han venido castellanizando por el pasar de los años, o son palabras que fueron de difícil pronunciación para los occidentales motivo por el cual se ha perdido el verdadero nombre y por lo tanto el verdadero significado de muchos lugares como es el caso de Ollantaytambo

Ollantaytambo
  • Deriva del vocablo ulla-nta-wi, que quiere decir "lugar para ver hacia abajo", el término "tambo" es añadido posteriormente.
  • Ollanta (proviene del nombre de un capitán inca) y Tambo una derivación española del vocablo quechua tampu, que quiere decir: "ciudad que ofrece alojamiento comida y consuelo a los viajeros".

Ubicación y Clima

Ollantaytambo se ubica a 80 Km. al noreste de la ciudad del Cusco y a 40 Km. de Machu Picchu por ferrocarril, en el distrito de Ollantaytambo, provincia de Urubamba, departamento del Cusco.

Seco de Abril a Diciembre y lluvioso de Enero a Marzo. Debido a su posición en la convergencia de dos valles, por las noches suele correr un viento moderado. Temperatura promedio: mínimas de 11° a 15°C y máximas de 18° a 23°C durante todo el año.

Qolcas

Geografía

Ollantaytambo presenta una geografía propia de Valle ya que está ubicado en el Valle Sagrado de Los Incas, en la ribera derecha del río Vilcanota. Rodeada por montañas presenta paisajes únicos.

Por el medio del pueblo discurre las aguas del riachuelo Patacancha. Descripción

Ollantaytambo en la época Inca fue una ciudad fortificada muy importante, edificada como "tanpu", sirvió también para facilitar el control de las vías hacia el "Antisuyo" (selva) y según los historiadores también sirvió para facilitar la protección de la gran capital incaica de los ataques de los "Antis" quienes fueron sus peores enemigos. Hoy se ha generalizado su nombre como "fortaleza" una denominación impropia porque no sólo tuvo una función bélica o protectora, sino fue también una ciudad completa con plaza principal, templos, sector urbano y agrícola. Ollantaytambo estuvo cercada por una muralla que tenía muy pocos ingresos, varias Pukaras y atalayas estratégicamente ubicadas.

Por su parte, para la población noble asentada en la zona existió un sector urbano bastante amplio y muy bien planificado, una plaza rodeada de edificios importantes, y hacia el sur de la población una impresionante "Kallanka" es decir una construcción cuyas dimensiones son descomunales y totalmente techada que debió servir como albergue y posiblemente también de base militar para el numeroso ejército de la región.

El pueblo actual se erige en el mismo lugar donde se encontraba el sector urbano en el Incario y es realmente interesante porque es el único lugar en el Perú donde aún se puede encontrar gente que habita en las mismas construcciones que sirvieron de vivienda a los nobles del Incario.

Andenes Inca

Algunas de sus calles estrechas todavía mantienen los canales de agua a un costado de la calle, donde discurría agua limpia para el uso de la población, calles que aparentemente aún conservan sus nombres incaicos. El pueblo estaba dividido en bloques rectangulares con una bien planificada disposición geométrica que da la impresión de ser un pueblo diseñado por arquitectos modernos, donde cada bloque estaba integrado por dos "kanchas" o departamentos con entradas de doble jamba y dintel que indican que fueron verdaderos palacios con habitaciones alrededor de un patio central. Al menos la parte inferior de las actuales construcciones es original y hecha con paredes de tipo "pirka" pero que estuvieron recubiertas con su respectivo estuco de arcilla y posiblemente también tuvieron algunas pinturas murales en algunos casos. Hoy, sus techos de paja han sido reemplazados con tejas y se puede ya respirar cierto aire de modernidad al contar el pueblo con electricidad y agua potable; pero en esencia el pueblo aún tiene sabor incásico.

Hacia el extremo oeste de la población y trasponiendo el riachuelo de "Patakancha" ("recinto superior") se encuentra la gran plaza conocida como "Mañay Raqay" ("Plaza de las peticiones") que al parecer también conserva su nombre original; rodeada de edificios en su época importantes y hechos en adobe. En el occidente de esa plaza se encuentra el ingreso hacia el sector religioso; en la parte baja se hallan andenerías que sirvieron para dos propósitos: fueron agrícolas y tenían un acueducto en su extremo sur, a su vez que sirvieron para detener la erosión de la parte superior y así proteger los templos más importantes.

Ascendiendo las escaleras que se encuentran entre las terrazas se llega hasta el lugar donde se encuentra el denominado "Templo de las 10 Ventanas" como consecuencia de los 10 nichos trapezoidales que presenta su pared posterior; la pared anterior fue destruida y hoy se ignora la verdadera función del recinto. Más arriba se ubica el sitio donde debió estar el más importante templo de la región: el "Templo del Sol"; éste estuvo construido con bloques inmensos de pórfido rojo (granito rosado) cuya cantera denominada "Kachiqhata" ("Ladera de Sal") está ubicada a unos 4 Kms. al otro lado del valle, en la parte alta de las montañas sureñas, opuestas al lugar.

Los bloques debieron ser labrados parcialmente en ese sitio, y bajados al fondo del valle; para cruzar el río se construyó un canal artificial paralelo al lecho natural, que sirvió para desviar el curso fluvial de acuerdo a la conveniencia, por lo tanto mientras el agua discurría por un canal el otro estaba seco, así se pudo cruzar el río con los bloques.

Además los bloques debieron ser transportados hasta el lugar alto donde se erigió el templo, utilizando el plano inclinado existente en la cara de la montaña (es una especie de carretera cuya silueta se observa nítidamente desde el fondo del valle), con el auxilio de rodillos de madera, bolas o billas de piedra a manera de ruedas, cuerdas de cuero de camélidos sudamericanos, palancas y poleas, y la fuerza de cientos y aún miles de hombres.

Calle de Ollantaytambo

En el trayecto de las canteras al templo, hoy se encuentran decenas de bloques inmensos que se quedaron en el camino, en el acerbo popular son denominadas "piedras cansadas" porque se cree que jamás se logró transportarlas a su destino; esas piedras son la razón para que muchos aduzcan que el Templo Solar estuvo inconcluso a la invasión española. Lo que queda del Templo del Sol son algunos muros periféricos y el clásico muro mayor que de acuerdo a muchos historiadores fue parte del Altar Principal, consta de seis bloques inmensos cuyo peso promedio es de unas 90 toneladas y tienen como unión vertical otras piedras de menor tamaño haciendo un muro inusual en la arquitectura incásica, parece ser ésta una proyección de la arquitectura tiawanaquense o posiblemente los arquitectos fueron traídos de la región del lago Titicaca. Pero el acabado es enteramente incásico con uniones y superficies exteriores total y finamente pulidas y vidriadas que seguramente hasta podían hacer el papel de espejos; en la cara externa del cuarto pedrón a partir del extremo sur se observan labrados tres símbolos escalonados que sin duda fueron heredados de Tiawanako y representan las tres esferas del mundo andino: el "Hanan Pacha", el "Kay Pacha" y el "Ukhu Pacha"; que para el entendimiento occidental serían el cielo o "mundo cósmico", la tierra o "mundo terrestre superficial", y el subsuelo o mundo "de abajo".

Se aprecian además, algunas otras protuberancias talladas que han sido fracturadas y que de acuerdo a estudiosos diversos representaron en el Incario a dioses de la mitología andina. Es inobjetable la presencia del "extirpador de idolatrías" que arrasó con el Templo del Sol; hoy, sobre los andenes, en los alrededores de la plaza, en la iglesia y casa cural, y donde se observe con detenimiento se encontrarán piedras que alguna vez fueron parte de este fabuloso templo.

Además, por la calidad y características del trabajo nos atrevemos a pensar que éste estuvo culminado al arribo del invasor peninsular y que las tan mentadas "piedras cansadas" fueron innecesarias o debían utilizarse en otras construcciones similares. En este mismo sector existen muchas otras construcciones de menor calidad, con muros de adobe o tipo "pirka" que sin duda, fueron adoratorios para divinidades de menor envergadura sobre los que no existe crónica o referencia alguna.

Las calles en esta zona son muy estrechas, esto hizo que muchos creyeran que se trataba sólo de una "pukara" (fortaleza); no obstante, la historia demuestra que al enfrentarse Quechuas e hispanos con derrotas o desventaja para los invasores, ellos automáticamente denominaban al lugar "fortaleza de los indios".

Eso sucedió en Saqsaywaman y también aquí en Ollantaytambo, donde el ejército de Manco Inca o Manco II derrotó por completo a las tropas invasoras en 1537, cuando Manco se dirigía hacia Willkapanpa (Vilcabamba) luego de 8 meses de encarnizada guerra en el Qosqo. Detrás del sector religioso se aprecia la muralla que protegía esta zona y toda la ciudad fortificada de Ollantaytambo.

Hacia el oriente del pueblo se encuentra el cerro "Pinkuylluna" (pinkuyllo: instrumento musical de viento parecido a la "quena" o flauta andina) donde salta a la vista una construcción bastante grande e imponente sobre la que se ha creado mucho mito; algunos "estudiosos" muy imaginativos indican que fueron escuelas, otros hospitales, otros cárceles y aún despeñaderos, De acuerdo a la tipología arquitectónica incásica fueron "Qolqas" o "Pirwas", es decir graneros o depósitos de alimentos, vestido y quizá también armas para el ejército local; tienen muchas puertas y ventanas que posibilitaban la ventilación y seguramente fueron construidos en esa ubicación para facilitar la protección de los elementos almacenados.

De igual modo son visibles construcciones más pequeñas ubicadas en puntos sobresalientes o ángulos de la montaña que sirvieron de atalayas para controlar el movimiento de personas en el valle.

Hacia el norte de la puerta de ingreso al sector religioso se encuentra una serie de fuentes de agua que por su ubicación debieron cumplir la función de "Fuentes Ceremoniales", es decir utilizadas para rendirle culto al dios agua.

Existe una dentro de una construcción cuadrada de adobes donde aún discurre el agua, hay otra al este de la anterior bautizada por la tradición como el "Baño de la Ñusta" (ñusta: princesa) que presenta molduras escalonadas en su cara debajo del vertedero; hacia el norte también existen muchas otras fuentes constituyéndose en el extenso templo dedicado al culto de "Unu" o "Yaku" (agua). En las proximidades se encuentra el sector que hoy tiene el nombre híbrido de "Inka Misana" ("lugar donde el Inka celebra misa") que presenta un acueducto labrado en la roca viva y una fuente litúrgica, escalerillas y vanos falsos pequeños de doble jamba y dintel esculpidos caprichosamente en la cara de la montaña; en la porción superior existe una prominencia tallada de forma cónica que seguramente fue un "Intiwatana" además se encuentran molduras diversas que fueron parte de un complejo observatorio solar utilizado para medir las variaciones del sol durante el año así como para fijar solsticios y equinoccios. Siguiendo el riachuelo de Patakancha aguas arriba se encuentran gran cantidad de terrazas agrícolas que aún son cultivadas; muchas de ellas aún conservan sus acueductos.

Avanzando por el camino de la ribera derecha del riachuelo (a la izquierda subiendo por el valle) luego de unas dos horas de caminata se llega a Pumamarka ("pueblo del puma") que seguramente fue un centro poblado bastante importante en el Inkario; se encuentra sobre 3600 m.s.n.m.

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